Perfumes Reviews

Narcotic Venus, el perfume sexy de Nasomatto

Space NK UK

Desde que era una niña he sentido fascinación por los perfumes. Me podía pasar horas admirando esos frascos tan llamativos y lujosos que mi madre y mis tías tenían en sus tocadores. Chanel Nº 5, Trésor de Lancome, Lou Lou, Shalimar o Giorgio Beverly Hills son los nombres que vienen a mi mente cuando pienso en aquella época. Eran perfumes fuertes, muy de señora. No recuerdo si realmente me gustaban esos aromas, pero a día de hoy lo dudo mucho. Lo que sí recuerdo es que me moría por tener mi propia colección de perfumes bonitos.

Según fui creciendo, entre los regalos que me hacían en fechas señaladas como navidades o mi cumpleaños, y los que compraba yo cuando ahorraba algo de dinero, me fui haciendo con mis propios perfumes. Mi colección no era tan sofisticada como yo soñaba cuando era una niña, pero es que cuando somos muy jóvenes nos dejamos llevar mucho por lo que se pone de moda. La publicidad de la tele y las revistas, lo que usan nuestras amigas y lo que nos recomiendan las vendedoras de las perfumerías son nuestras mayores fuentes de inspiración. Así, acabé teniendo perfumes muy variados, como Halloween, alguno dulzón de Escada cuyo nombre soy incapaz de recordar ahora mismo, Pure Poison de Dior, L’Imperatrice de D&G, o aquellas colonias horribles de coco y moras…

Pero llegó un momento en el que tuve que dejar de usar perfumes… No recuerdo cómo ni cuándo me dí cuenta de lo que ocurría, pero cada vez que me ponía uno o estaba cerca de alguien que se hubiera perfumado me daban unas jaquecas horribles que me dejaban fuera de juego durante horas. Yo seguía intentando encontrar un perfume que no me diera ganas de querer morirme cada vez que lo oliera, pero a pesar de buscar como una loca, pasaron años hasta que di con la solución a mi problema.

Y fue por casualidad. Compré en una página web unos productos capilares de una marca muy poco conocida que estaba ganando popularidad en foros de Internet, y junto con el pedido me mandaron unos viales de muestra de perfumes que me sorprendieron totalmente porque no había oído hablar de ellos en la vida. ¿Morgane Le Fay? ¿Nasomatto? ¡¿Pero qué era eso?!. Reconozco que los probé, no sin cierto recelo, pues tenía miedo de volver a sufrir aquellas jaquecas horrorosas que ya había dejado atrás. Y quedé maravillada. No sólo olían genial, sino que no me molestaba llevarlos…nada de mareos ni dolores de cabeza. Estaba que no me lo creía.

Después hice mi labor de investigación. Busqué información sobre ese tipo de productos y llegué a un concepto que era desconocido para mí: la perfumería nicho. Para quien aún no lo conozca, estamos hablando de perfumes exclusivos que no se encuentran en cualquier perfumería ni en El Corte Inglés. Sus creadores apuestan por la originalidad y la calidad antes que por la publicidad, en la que apenas invierten, dándole mayor importancia a las materias primas y al proceso de elaboración. Y además tienes la ventaja de que es muy difícil que te cruces con alguien que lleve tu mismo perfume.

Entre las muestras que me mandaron hubo uno que me volvió loca. De entrada su nombre llama la atención: Narcotic Venus.

Según indica la marca, «la fragancia es el resultado de la búsqueda de la intensidad conmovedora y adictiva del poder sexual femenino«.

Y sí, es tal como la describen. Intensa, sofisticada y ultra-femenina. Muy floral, muy sensual, no apta para todos los gustos ni para todas las ocasiones, pero tengo que decir que cuando la uso recibo muchos cumplidos.

Esta fragancia lleva en su composición una combinación de flores blancas y especias, todas traídas de Brasil, según explicó su creador, el italiano Alessandro Gualtieri (considerado el Ferrán Adriá de los perfumes), en una entrevista. Tuberosa, jazmín y lirio le dan la cremosidad que se percibe de entrada, pero al secarse en la piel se suaviza quedando un aroma ligeramente empolvado y con un punto dulce, pero no se trata del dulzor goloso tan de moda en la perfumería selectiva, no, sino que es mucho más delicado.

Creo que podría gustar a las fans de las flores blancas tropicales que busquen algo para usar en ocasiones especiales.

Su precio es 118 € y trae 30 ml. Es poco, sí, pero hay que recordar que no es una colonia sino un extracto de perfume que se debe usar con mesura y que cunde más que los perfumes comerciales a los que estamos acostumbradas.

Se puede comprar en:

Le Secret du Marais

Perfumerías Regia

Perfumería Nadia

5 Comments

  1. Angeles Algaba Guimerá

    9 octubre, 2017 at 8:53 am

    Que entrada mas bonita!!!! Siempre he creído que los olores son los únicos para transportarnos a otros momentos vividos y que nos hicieron felices, como la niñez y ese estado de media locura que es el enamoramiento!!! Felicidades por el blog!!!

    1. beautylosophy

      9 octubre, 2017 at 9:23 pm

      Gracias! Me alegro de que te haya gustado!!

  2. Chim

    9 octubre, 2017 at 5:41 pm

    Si no tenía suficiente con las ganas de Byredo, ahora sumamos Nasomatto.
    Siempre he pensado que cada persona tenemos nuestro perfume ideal, que nos casa a la perfección y con el que nos sentimos cómodos e identificados.
    Muchas gracias por descubrirnos estos fantásticos productos no tan conocidos.

    1. beautylosophy

      9 octubre, 2017 at 9:29 pm

      De nada, guapa. Yo pienso lo mismo, podemos usar muchos perfumes pero siempre hay uno especial que es el que va con nuestra personalidad…lo dificil es encontrarlo!

  3. Koalita

    13 octubre, 2017 at 11:10 pm

    Aaayyy me encanta esta entrada y me encanta narcotic venus…!!! Uno de mis favoritos.

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